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22 mar. 2012

Tercera mentira: La única forma de adquirir cosas es endeudandose


La publicidad nos hace creer que tenemos derecho a todo lo que deseamos; ¡YA! Esta es una verdadera trampa que nos lleva a confundir verdaderas necesidades con meros deseos y vanidades. 

La autogratificación, la autocomplacencia se nos vuelve una razón de ser. Los padres que privilegian una buena educación para sus hijos por encima del lujo son vistos como anticuados. Las familias se endeudan para adquirir con la plata que no tienen, bienes que no necesitan, para impresionar a gente que no les importa. Es posible atesorar bienes de fortuna sólidos y duraderos sobre la base de un carácter solidó que privilegie la disciplina y el ahorro.

Es deplorable comprobar como desde Canadá  a Tierra del Fuego los grandes manejadores de la economía al contemplar el tremendo incendio de la recesión económica  lo único que se les ocurre proponer es (recomendación que jamás darían a sus propios hijos) la “reactivación del crédito de consumo” ignorando que este tipo de intercambio no genera verdadera riqueza y termina empobreciendo mas y mas a las familias. Son bomberos pirómanos echándole gasolina a sus propios incendios.

Gústenos o no la verdad es que TODO CREDITO DE CONSUMO EMPOBRECE, porque al no ser fuente de generación de recursos, de ingresos, de caja, al mes siguiente tenemos una cuota más que pagar, lo que con unos ingresos fijos nos lleva a perder calidad de vida (menos recursos para recreación o salud).




Amigo lector: Oramos por usted y su familia, para que encuentren utilidad en este libro, bendiciéndolos y deseándoles prosperidad.

La próxima semana: Cuarta mentira: la casa propia es una bendición

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